Diversidad y series

Una de las asignaturas pendientes de la ficción televisiva ha sido, desde su comienzo, la representación de la diversidad. El color de la piel, la estructura familiar, la orientación sexual y la cultura mostradas en las series que emitía el aparato catódico acostumbraban a ser siempre las mismas. No importaba si se trataba de drama, de comedia o de una obra de misterio: las historias, se ajustasen al género narrativo que fuese, contaban siempre con el mismo tipo de protagonistas: aquellos que supuestamente reflejaban (y, de paso, perpetuaban) la normalidad.

A lo largo de la historia de la televisión se han vertido muchas acusaciones sobre las dudosas intenciones de un medio que tenía y tiene un gran alcance y que ha demostrado estar, incluso en la ficción, al servicio de una ideología dominante regida por el heteropatriarcado y el capitalismo. En los primeros años de vida de la (ahora) mal denominada “caja tonta”, los hombres blancos heterosexuales, padres de familias tradicionales, eran los que cortaban el bacalao mientras sus mujeres veían sus espacios reducidos al mínimo (la cocina, normalmente). La aparición de otras culturas o tonalidades de piel era puramente anecdótica y cuando alguna de las “minorías” era representada, la imagen que de ella se proyectaba ni estaba normalizada ni era positiva.

Pero, por fortuna, la televisión, ese objeto semiótico fascinante, está en constante cambio, y su capacidad multidisciplinar conduce a que las transformaciones que sufre se produzcan en todos sus niveles. También en el que atañe a este post. Porque, por fortuna, de un tiempo a esta parte, proliferan los productos televisivos que no solo no representan esa ideología dominante, sino que se alejan intencionadamente de ella. Y sí, gracias a eso, hay hoy en día muchos ejemplos (todavía no suficientes) de series que visibilizan lo que en realidad es lo normal: la diversidad.

Ayer fue el Día del Orgullo Gay y, por desgracia, seguimos habitando un mundo en el que todavía hay descerebrados y descerebradas a los que sigue sin darles vergüenza hacer la pregunta/queja de todos los años: “¿Por qué no un Día del Orgullo Heterosexual?”. Pues, por ejemplo, porque sigue siendo casi anecdótico ver a una pareja de gays o lesbianas en televisión que no caiga en el estereotipo y porque en una fecha como la de ayer se siguen haciendo listas sobre los homosexuales, transexuales y bisexuales que podemos ver en las series. Las series, esos productos que se emiten en los dos medios (Internet y Tv) con mayor impacto y alcance social.

Captura de pantalla 2016-06-29 a las 19.47.03No obstante, la visibilidad que muchas ficciones televisivas han dado a los personajes LGTBI ha sido muy reseñable, y ya que toca poner algunos ejemplos de estas maravillosas excepciones quiero empezar nombrando a un personaje que me encanta: Omar Little, el Robin Hood de The Wire, el hombre duro e implacable, el justiciero imposible de categorizar bajo ningún rasgo estereotípico. No debemos olvidarnos tampoco de Willow (Buffy Cazavampiros), una de las primeras lesbianas en aparecer en un show de éxito emitido en abierto en EE.UU; como tampoco podemos dejar de recordar a David Fisher, que en A dos metros bajo tierra comenzó reprimiendo sus emociones y ocultando su orientaCaptura de pantalla 2016-06-29 a las 19.44.54ción sexual para terminar reivindicándola como parte de su vida normal. También hay que mencionar ejemplos de parejas homosexuales que viven su cotidianeidad en la pequeña pantalla: Kevin y Scotty en Cinco Hermanos o Cam y Mitchell en Modern Family dinamitan los clichés construidos a través de esos prejuicios que pretenden decirnos cómo se supone que es una relación entre personas del mismo sexo.

¿Y qué pasa con los componentes del Glee Club (Glee)? Que se convirtieron en adalides de la diversidad. ¿Y con las Captura de pantalla 2016-06-29 a las 19.46.20mujeres de Vis a Vis y de Orange is the New Black? Pues que rompieron con la heteronormatividad con una naturalidad asombrosa. Además, en el caso de la segunda, han incluido un personaje transexual muy bien construido, si bien no tanto como el de Transparent, que nos ofrece una protagonista que la serie ha dibujado de modo impecable, con una sensibilidad y una verdad asombrosas.
También Juego de Tronos tiene en Yara Greyjoy una estupenda representación de una mujer lesbiana que ejerce un destacable poder en un mundo que, en apariencia, pertenece a los hombres. Por último, no queremos dejar de lado tampoco a nuestra querida Irene Larra (El Ministerio del Tiempo), que conoce mejor que nadie el valor de la libertad para ser quién un@ es.

Los personajes arriba mencionados son ejemplos de los pequeños triunfos de la diversidad, la misma que la televisión —como extensión y reflejo de la sociedad— ha negado durante tanto tiempo, la misma que ahora reclama su sitio natural. Y así, triunfo a triunfo, tal vez dejemos de hacer listas algún día.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s