¿Comedia romántica? No, gracias

Hablemos de post-romanticismo y hablemos de cómo nos gusta que haya series que se sustentan sobre la revisión cínica de un género que jamás nos ha hablado de verdades. Porque la comedia romántica es mentira, mentira cochina, fantasía pura. Porque sus hombres y mujeres son de cartón piedra. Porque la vida es otra cosa.

Hay una deliciosa tendencia en la comedia televisiva a hablar de amor y de relaciones desde un prisma completamente diferente y “desidealizado”. Y sí, por ello, mucho más realista. Dos series son el perfecto ejemplo de esto: Catastrophe y Togetherness —la primera brillantísima, la segunda más normalita—.

Ambas tienen en común que no giran en torno al manidísimo “chico conoce chica” con sus habituales “ésta es nuestra canción”, “antes de ti no era nada” y “viviremos felices y comeremos perdices”. En Catastrophe y Togetherness las perdices se les han atragantado a sus protagonistas, que están absolutamente centrados en lograr que duren y que funcionen sus relaciones. Gente normal teniendo relaciones normales, problemas normales y crisis normales. El amor era eso. No el proceso de conocerse sino el de conseguir mantenerse a pesar de todo.

Con un envoltorio de cotidianeidad, ambas ficciones muestran personajes que buscan motivos para quererse y seguir queriéndose. Porque eso es lo difícil. Y lo bonito también.

Catastrophe es naturalidad pura y dura y sus personajes se enamoran a su modo, con sus circunstancias imperfectas —imperfectísimas—, como lo hacemos las personas en la vida real. Los protagonistas se encargan de subrayar, con unCaptura de pantalla 2016-05-20 a las 15.40.44 humor maravilloso, cómo la realidad se les ha impuesto ante cualquier idealismo romántico; cómo sus vidas difieren de lo que cuentan las películas protagonizadas por Meg Ryan. Luchar para seguir juntos en sus condiciones es la mayor prueba de amor posible.
Por su lado, Togetherness (que recientemente ha sido cancelada, por cierto), se centra en crisisCaptura de pantalla 2016-05-20 a las 15.42.01 personales y maritales, en un “no sé cómo quererme y no sé cómo quererte” que hace sentir a sus protagonistas como perdedores absolutos, incapaces de encontrar el equilibro, desesperados por desear seguir con su proyecto de vida compartida con un mínimo de ilusión.

Captura de pantalla 2016-05-20 a las 15.42.31Pero éstas no son las únicas series que se rigen por una máxima antirromántica: You´re the Worst o Love, centradas en protagonistas más jóvenes, muestran también una visión de las relaciones de pareja que se aleja mucho, muchísimo de ser ideal.

El amor flaquea y es imperfecto. Y ahora sí, al fin, ya es como nos lo cuentan por la tele.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s